La histórica victoria del PSG en la Champions League desató celebraciones que derivaron en violencia en París. El equipo parisino venció 5-0 al Inter de Milán, logrando su primer título europeo.
Miles de aficionados se congregaron en los Campos Elíseos y alrededores del Parque de los Príncipes. Sin embargo, la euforia se tornó en caos cuando grupos radicales comenzaron a provocar disturbios.
Barricadas improvisadas, lanzamiento de proyectiles y fuegos artificiales dirigidos a la policía marcaron la noche. La policía desplegó 5.400 agentes para controlar la situación, utilizando cañones de agua y gases lacrimógenos.
A pesar del operativo, se registraron 559 detenciones y nueve policías resultaron heridos. En la zona del estadio Parque de los Príncipes, vehículos fueron incendiados y autobuses zarandeados.

Otro foco de tensión surgió en el Periférico, donde un grupo con bengalas intentó cortar la circulación. La policía logró detener a nueve personas en ese lugar.
En paralelo, en Grenoble, un coche embistió a una familia durante las celebraciones, dejando cuatro heridos. El conductor se entregó voluntariamente a las autoridades, aunque aún se investigan los motivos del suceso.
El ministro del Interior, Bruno Retailleau, condenó enérgicamente los actos violentos. "Mientras los auténticos aficionados del PSG celebran, grupos de bárbaros han salido a cometer delitos", afirmó.








