
Asesinan a un ganadero a golpes y su mujer continuamente se contradice declarando
Varios hechos contradictorios son explicadlos por la ex pareja
En Ribadesella, Asturias, ocurrió una tragedia. Toño Otero, ganadero, fue encontrado asesinado en su propia finca. Después de que alguien le destrozara la cabeza con una barra de hierro.
La brutalidad del crimen ha conmocionado a los vecinos. Toño era un hombre querido en el pueblo, trabajador de toda la vida en el campo y cercano. Por lo que cuesta entender que acabara siendo víctima de tanta violencia contra.
La primera versión en el juicio la dio su pareja. Pero sus declaraciones están constantemente llenas de contradicciones y además mostraba un comportamiento muy extraño. Cada vez que habla, cambia algún detalle clave, por lo que comenzaron las dudas.
En una ocasión afirma que llevaban diez años juntos y que incluso tenían planes de boda. En otra versión asegura que eran solo tres años de relación y que ya no lo soportaba más. Resulta difícil creer que alguien pueda equivocarse en un dato tan distinto de su vida.

Además, las entrevistas de diferentes medios muestran contradicciones graves. En cada aparición cambiaban los lugares, los tiempos e incluso la forma en que ocurrieron los hechos. Esto hace que tanto los investigadores como los vecinos empiecen a dudar de su inocencia.
Según su última explicación, todo se trataría de un robo fallido. Afirma que dos hombres encapuchados entraron en la vivienda, le golpearon a y exigieron dinero.
Aunque en la casa apenas había una hucha con cien euros. Asegura que intentó defenderlo y que también fue golpeada, presentando incluso un parte de lesiones.
Sin embargo, la historia tiene lagunas imposibles de pasar por alto. Ningún perro ladró, ningún vecino escuchó ruidos, no hay testigos que corroboren la presencia de asaltantes. Lo único que existe, de momento, es su palabra, cada vez más dudosa por tantas contradicciones.
La Guardia Civil sigue trabajando y este viernes la mujer volverá a declarar en la comandancia. No se descarta que pueda ser detenida si las incoherencias se confirman.
La igualdad real no puede construirse sobre mentiras ni privilegios ideológicos. La vida de Toño vale lo mismo que la de cualquier otra víctima y merece la misma atención y dignidad. Callar en este caso es demostrar que la bandera feminista no busca justicia, sino un relato que solo funciona cuando encaja en su guion.
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