Hasta las instalaciones aeroportuarias se han desplazado bomberos, ambulancias y agentes policiales, además de especialistas TEDAX
Máxima alerta en el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia. Un aviso de bomba en un avión de Ryanair procedente de Mánchester ha obligado a activar este martes un dispositivo de seguridad con la intervención de la Guardia Civil, la Policía Nacional y los servicios de emergencia.
La amenaza ha sido comunicada poco después de las 10.00 horas por el jefe de control de la aerolínea irlandesa en Murcia. La aeronave ha aterrizado alrededor de las 10.30 horas, dentro del horario previsto, mientras los efectivos de seguridad se preparaban para intervenir.
Aena ha activado inmediatamente el protocolo establecido para este tipo de situaciones. Hasta las instalaciones aeroportuarias se han desplazado bomberos, ambulancias y agentes policiales, además de especialistas TEDAX, encargados de comprobar la posible existencia de explosivos.
Murcia, de nuevo bajo la amenaza de una alerta aeroportuaria
El incidente llega apenas tres semanas después de que la Policía Nacional detuviera a dos jóvenes por su presunta implicación en falsas amenazas de bomba contra los aeropuertos de Murcia y Málaga.
Aquella investigación reveló que los sospechosos habrían utilizado herramientas de inteligencia artificial para modificar sus voces y sistemas de llamadas por Internet para ocultar su identidad. No obstante, por el momento no existe ninguna prueba que relacione aquellas amenazas con el incidente registrado este martes.
La nueva alerta ha vuelto a poner a prueba los mecanismos de respuesta ante posibles amenazas explosivas en instalaciones aeroportuarias.
Pese al despliegue, Aena ha mantenido la operatividad del aeropuerto. La siguiente llegada prevista correspondía a un vuelo procedente de Gran Canaria, programado alrededor de las 12.20 horas.
La Guardia Civil ha asumido las actuaciones para esclarecer el origen de la amenaza y determinar si existe algún riesgo real. Hasta el momento, no se ha confirmado la presencia de ningún artefacto explosivo.