Cambiar las sábanas forma parte de nuestra rutina habitual, pero pocas veces nos ocupamos de limpiar el colchón. Aunque pueda parecer una tarea compleja, con los productos y métodos adecuados no te llevará más de 30 minutos. Este truco te permitirá eliminar incluso las manchas más difíciles y devolverle su frescura.
Cómo quitar las manchas amarillas del colchón
Mantener ciertos cuidados preventivos es esencial. Voltear el colchón cada seis meses, como recomienda la OCU, ayuda a prolongar su vida útil y mejora la regulación de temperatura. Sin embargo, esto no elimina las manchas más persistentes.
Las manchas amarillas, como las provocadas por sudor o saliva, suelen ser las más comunes. Para eliminarlas, puedes usar un quitamanchas enzimático, pero también es eficaz una mezcla casera. Mezcla gel de lavavajillas con agua templada y añade un poco de vinagre blanco.

Aplica la mezcla sobre la mancha con un paño limpio, absorbe el exceso de humedad con una toalla y seca con papel absorbente. Si la mancha no desaparece del todo, puedes repetir el proceso hasta conseguir un colchón limpio. Al terminar, espolvorea bicarbonato de sodio sobre la zona tratada: déjalo actuar durante varios minutos y retíralo con un cepillo suave.
Qué hacer con las manchas más difíciles
Algunas manchas requieren técnicas más específicas. Por ejemplo, para las manchas de sangre reciente, el agua oxigenada es una solución ideal. Aplícala directamente sobre la zona, deja que actúe unos minutos y limpia con un paño seco para evitar que la humedad penetre en el colchón.
Las manchas de vómito pueden ser más complejas debido a los olores que dejan. En este caso, el amoniaco sustituye al vinagre en la mezcla casera. Este ingrediente no solo elimina las manchas, sino que también neutraliza los olores desagradables, dejando el colchón desinfectado y fresco.







