Sam’s Club está transformando su forma de operar en más de 600 tiendas en todo Estados Unidos. Una de las novedades más controversiales es la eliminación de las cajas tradicionales. En su lugar, la empresa apuesta por un modelo “scan-and-go” o “escanea y listo”.
Este sistema obliga a los compradores a usar sus teléfonos móviles para escanear los productos mientras hacen la compra. La aplicación oficial de Sam’s Club es la herramienta para registrar las compras en tiempo real. Luego, los clientes terminan la transacción dentro de la app y pasan por un escáner al salir.

El escáner usa inteligencia artificial para comparar los productos del carrito con el recibo digital y asegurarse de que todo esté pagado. Este método busca acelerar el proceso y reducir las revisiones manuales. La intención es que el cliente tenga una experiencia más rápida y fluida.
Sin embargo, muchos usuarios no están contentos con este cambio. Una compradora llamada Sharon Herrera expresó su frustración. Ella amenazó con dejar de comprar en Sam’s Club si esta política se mantiene. “¡Perderán nuestro negocio antes de que yo use MI teléfono como una de SUS cajas!”, afirmó Herrera, calificando el cambio como “ridículo”.
Otra cliente también criticó la medida y dijo que no usará su móvil para escanear y pagar productos. Herrera respondió con firmeza: “¡Exacto! ¡Ya estamos haciendo el trabajo de un empleado sin sueldo si usamos el auto pago! ¡Ya basta!”.
Estas opiniones reflejan un rechazo hacia esta modalidad que desplaza tareas que antes realizaban empleados de caja. La compañía, por su parte, asegura que esta medida forma parte de un enfoque “centrado en el miembro”.
En la reunión de inversores de Walmart en 2025, Sam’s Club presentó su estrategia para reinventar el modelo de tienda y establecer un nuevo estándar en el comercio minorista.







