El precio del aceite de oliva ha experimentado un notable aumento en los últimos años, llegando a ser un 110% más alto que en 2022. Esta alza se ha atribuido principalmente a la persistente sequía en las regiones productoras clave. Este hecho ha reducido significativamente la disponibilidad de aceitunas y encarecido la producción de aceite de oliva.
Sin embargo, ante este panorama desafiante, los supermercados han comenzado a ajustar sus estrategias comerciales. Su objetivo es ofrecer a los consumidores mejores ofertas y gestionar sus inventarios de manera más efectiva.
Carrefour, por ejemplo, ha lanzado promociones atractivas como el '50% que vuelve' y la oferta de la segunda unidad al 70% de descuento, incluyendo varias marcas de aceite. Además, han rebajado los precios en su formato de 5 litros con la promoción 'Superprecio'.
Por su parte, Lidl ha fijado el precio de sus botellas de litro en 7,99 euros de manera permanente, lo que representa una notable rebaja.
A pesar de las dificultades causadas por el aumento de precios, hay señales de que la situación podría mejorar en el futuro cercano. Las lluvias más frecuentes y abundantes en los últimos meses han generado expectativas de una mejor cosecha en el próximo periodo. Esto podría conducir a una estabilización e incluso a una reducción de los precios del aceite de oliva.






