La situación económica en Estados Unidos no es tan sencilla como podría parecer. Aunque los indicadores generales apuntan a un desempleo bajo y una inflación más controlada, muchas familias están pasando apuros. Los precios siguen altos y llegar a fin de mes se ha vuelto un reto para quienes viven con el presupuesto justo.
En este contexto de incertidumbre, incluso las grandes cadenas de supermercados están tomando decisiones difíciles. Homeland Acquisition Corp., matriz de Homeland Stores, anunció el cierre de cinco establecimientos en los próximos meses. Estos cierres afectan a cuatro tiendas en Oklahoma y una en Georgia, a pesar de que la cadena cuenta con unos 80 supermercados entre Oklahoma, Texas y Georgia.








