El mercado del pollo frito en Estados Unidos está más competitivo que nunca. Grandes cadenas como KFC y Popeyes dominan desde hace años, pero ahora un nuevo jugador está ganando terreno rápidamente. Su estrategia de expansión está despertando mucho interés, sobre todo en un estado clave del país.
Se trata de Layne’s Chicken Fingers, una cadena originaria de Texas que ha decidido apostar fuerte por Ohio. En el próximo año, abrirá cuatro locales en la región de Miami Valley, con la intención de afianzar su presencia y atraer a los amantes del pollo frito. Esta expansión forma parte de un plan más amplio que busca conquistar nuevos mercados fuera de Texas.

La apuesta texana que conquista Ohio
Layne’s Chicken Fingers nació en 1994 en College Station, Texas, y desde entonces ha ido creciendo lentamente, pero con pasos firmes. Su éxito se basa en una receta especial de fingers de pollo acompañados por salsas caseras que marcan la diferencia. Su propuesta ha recibido elogios en redes sociales, donde muchos usuarios aseguran que su pollo picante supera al de rivales como Popeyes o Chick-fil-A.
Los encargados de llevar la marca a Ohio son los franquiciados, Mauricio Blanco y Marvin Monroy, dos empresarios con gran experiencia en el sector, según informa The Sun. Blanco maneja varias franquicias de Pollo Campero, mientras que Monroy dirige una empresa de construcción con más de 100 empleados. Ambos se enamoraron rápidamente de Layne’s y están decididos a expandir la marca en la zona de Dayton.







