La cadena KFC ha decidido mover ficha en un momento clave del mercado de comida rápida. En plena competencia por captar la atención de los amantes del pollo frito, la empresa ha lanzado una ofensiva que no ha pasado desapercibida. McDonald's, su principal rival en este terreno, ya empieza a sentir la presión.
Y es que, justo cuando McDonald’s ha lanzado sus nuevos McCrispy Strips a nivel nacional, KFC ha respondido con una oferta agresiva. La compañía ha puesto a disposición de sus clientes cinco tiras de su receta original por tan solo cinco dólares. Esta promoción, válida hasta el 11 de mayo, está destinada a miembros del programa de recompensas, y llega acompañada de una campaña desafiante.

Una estrategia directa al corazón del mercado
KFC no solo se ha limitado a bajar sus precios, sino que ha reforzado su propuesta con un mensaje claro: el auténtico sabor está en su receta original. “¿Por qué conformarse con pollo de una cadena de hamburguesas?”, dijo la presidenta de KFC en Estados Unidos, Catherine Tan-Gillespie, al anunciar la iniciativa. Con sus 11 hierbas y especias, sus tiras doblemente empanadas buscan revalidar su título como referente del pollo frito.
Este movimiento de KFC llega justo cuando el segmento de pollo está creciendo más rápido que el resto de la industria. Según datos de Technomic, las cadenas centradas en pollo han registrado un aumento del 15% en ventas, muy por encima del 3% general del sector. Además, los tenders (tiras de pollo) en particular han ganado protagonismo, apareciendo un 5,5% más en los menús durante el último año.






