KFC tiene nuevo rival. La cadena Church’s Texas Chicken, conocida por su pollo frito, está a punto de dar un gran salto en el mundo de la comida rápida.
La marca ha anunciado planes para abrir 900 nuevos restaurantes en todo el mundo en los próximos años. Y esto pondrá a prueba a competidores como KFC y Popeyes.
Este crecimiento no solo se limitará a Estados Unidos. Church’s planea expandir su presencia en Europa, con aperturas en países como Francia, Alemania, Italia, España y el Reino Unido. También apunta a mercados en Hungría, Georgia, Azerbaiyán y Marruecos, lo que demuestra el alcance global de sus ambiciosos planes.

Expansión internacional: Europa en el horizonte
La expansión internacional es clave para la marca, y Europa juega un papel central en su estrategia. Según Roland Gonzalez, CEO de Church's Texas Chicken, "estamos viendo un crecimiento impresionante tanto a nivel nacional como internacional. Europa será fundamental para nuestra expansión".
El mercado de comida rápida en Europa está experimentando un rápido cambio, con consumidores cada vez más interesados en opciones convenientes y de calidad. Church’s ha identificado esta tendencia y está listo para llevar su pollo frito a nuevos clientes en este continente.
La promesa de pollo asequible y sabroso
Eric Hanson, vicepresidente de desarrollo internacional de Church’s, destacó el enfoque de la empresa: "Hemos identificado una gran demanda de pollo asequible y de alta calidad, y queremos llenar ese vacío". Esta estrategia ha sido fundamental para su crecimiento, ofreciendo productos sabrosos a precios competitivos.






