Es complicado rastrear el verdadero origen de los tomates, melones, calabacines, entre otros productos. Todos de apariencia atractiva y precio económico. Y es que muchos de ellos están mal etiquetados, algo que genera una gran desconfianza entre los consumidores.
La denuncia de Asaja Córdoba ante el Ministerio de Agricultura ha destapado un escándalo en el etiquetado de productos agrícolas en España. En un centro comercial, se vendían naranjas de Egipto como si fueran de Palma del Río, Córdoba, bajo una etiqueta engañosa.
Etiquetas engañosas en estos tres alimentos
Esta práctica no solo afecta a las naranjas, sino también a fresas provenientes de Marruecos que se comercializan como si fueran de Huelva, según la denuncia de COAG.
Andrés Góngora, secretario general de COAG, revela casos alarmantes como el envasado de espárragos de Perú etiquetados como espárragos de Granada, con símbolos locales que confunden al consumidor. Esta confusión se agrava en productos a granel.
En el caso de estos productos, la trazabilidad falla y los consumidores no tienen garantía sobre el verdadero origen. Incluso se han detectado etiquetas que mencionan dos países de origen en un mismo producto, confundiendo aún más al comprador.






