KFC acaba de anunciar una gran inversión para Reino Unido e Irlanda. Planea abrir 500 nuevos restaurantes en los próximos diez años. Además, creará 7.000 empleos. Esto es una respuesta directa al auge de la competencia, especialmente Popeyes, que también busca crecer en estos mercados.
Actualmente, KFC tiene más de 1.000 locales en estas zonas y emplea a cerca de 30.000 personas. Con esta inversión, quiere renovar más de 200 restaurantes existentes. Se modernizarán con nuevos diseños y tecnología digital para mejorar la experiencia del cliente.

Rob Swain es el gerente general de KFC UK e Irlanda. Afirmaba: “Llevamos 60 años sirviendo a clientes en Reino Unido. Sin embargo, nunca habíamos visto una demanda tan fuerte por pollo frito recién preparado como la que vemos hoy”. También dijo que la empresa está “redoblando su compromiso” con el mercado británico e irlandés.
Parte del plan incluye abrir restaurantes emblemáticos y con autoservicio (drive-thru) en áreas como Irlanda y el noroeste de Inglaterra. Estas zonas tienen una demanda creciente. Además, KFC ofrecerá hasta 20.000 libras a agentes inmobiliarios y propietarios que les ayuden a encontrar nuevos locales.
La inversión también apoyará la cadena de suministro. Se destinarán fondos para comprar pollo fresco, salsa gravy y ensaladas. Además, se crearán empleos en restaurantes, en cocina, puestos gerenciales y un nuevo cargo llamado “experiencia del cliente”.







