La Reina Sofía ha superado con éxito la infección urinaria por la que estuvo ingresada. Según fuentes cercanas, durante su estancia en la Clínica Ruber, no se le otorgaron privilegios especiales. De hecho, solicitó ser tratada como cualquier otro paciente, evitando ocupar una de las 15 suites reservadas para personalidades destacadas.
Es relevante mencionar que Doña Sofía fue hospitalizada en el mismo centro médico donde sus nietas, Leonor y Sofía, nacieron. Este complejo se encuentra a pocos kilómetros de Zarzuela. La visita de su hermana, Irene de Grecia, quien reside con ella en el palacio, fue un gesto significativo. La princesa Irene abandonó el hospital con una sonrisa, lo que indicaba que el estado de salud de la Reina era favorable.
Lo cierto es que su estancia fue de lo más normal. Una paciente más. Sin privilegios y con un tratamiento basado en una "combinación de antibióticos". Es una práctica habitual en este tipo de situaciones. En TVE han barajado la posibilidad de que la infección que padecía se hubiera trasladado a la zona del riñón, por eso ha estado ingresada más días de la cuenta.






