Elon Musk y Tesla están atravesando un momento crítico: las ventas han caído, el valor en bolsa se ha desplomado y la imagen de la compañía está más deteriorada que nunca. Las decisiones políticas de Musk, particularmente su apoyo a Donald Trump, han generado una fuerte reacción negativa. Todo esto está afectando a la empresa, que enfrenta una de sus peores crisis.
Pérdidas millonarias en la bolsa
En los primeros tres meses de 2025, Tesla sufrió una caída del 13% en ventas, lo que representa un golpe fuerte. La compañía también perdió más de 600.000 millones de dólares en bolsa desde enero, cuando Trump asumió la presidencia. El valor de Tesla ha bajado un 53% desde el máximo histórico alcanzado en diciembre de 2024.

A pesar de que Tesla sigue siendo mucho más valiosa que Toyota, el primer fabricante mundial, los resultados actuales son preocupantes. Musk ha reconocido que la transición entre modelos ha sido difícil y generó pérdidas en la producción debido a la actualización de sus fábricas. Sin embargo, lo que más está afectando a la empresa son los efectos secundarios de sus decisiones personales y políticas.
La ruptura con Trump y los aranceles
Musk y Trump han estado estrechamente relacionados desde hace años, pero recientemente, Musk ha dado un giro en su postura. El pasado sábado, Elon Musk expresó su esperanza de que Estados Unidos y la Unión Europea establezcan una zona de libre comercio sin aranceles. Esta posición va en contra de la estrategia proteccionista que Trump promovió en su mandato.
Aunque esta nueva postura podría parecer una oportunidad para Tesla, la realidad es que la empresa de Musk ya está pagando los costes de la política de Trump. En 2024, las ventas de Tesla cayeron por primera vez en años, especialmente en California, que históricamente ha sido su mercado más fuerte. Este estado representa más del 50% de las ventas de vehículos eléctricos de Tesla, por lo que la caída de un 12% en esa región es un síntoma muy grave.








