El Ayuntamiento de Castellón ha recibido más de 300 solicitudes de ayuda de comercios afectados por las obras de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), en el marco de una inversión histórica de 2 millones de euros destinada a apoyar a los negocios que han visto su actividad perjudicada por estos trabajos. Concretamente, 326 establecimientos de sectores como el comercio, la hostelería y otros servicios han solicitado ya estas ayudas, diseñadas para compensar el impacto en sus operaciones diarias.
Alberto Vidal, concejal de Comercio y Consumo, subrayó que “esta es la mayor inversión municipal dedicada al comercio local, y su propósito es aliviar las dificultades que las obras han generado para los negocios, ayudándolos a cubrir gastos operativos y a reducir el impacto económico”. Además, el gobierno municipal considera ampliar el plazo de solicitudes, actualmente previsto hasta el 8 de noviembre, para asegurar que más establecimientos puedan acceder a estos fondos. “Queremos que el máximo número de comercios se beneficie, y evaluaremos si extender el plazo contribuiría a que más negocios afectados puedan acceder a la ayuda”, explicó Vidal.






