Zaragoza vetará el acceso con la cara tapada al Ayuntamiento y centros municipales
porEDATV
politica
Quienes lleven burka, niqab o pasamontañas deberán identificarse ante la Policía Local
El Ayuntamiento de Zaragoza endurecerá las normas de acceso a los edificios municipales para reforzar la seguridad y el control ciudadano. La nueva Ordenanza Cívica impedirá entrar con el rostro oculto sin una identificación previa ante la Policía Local.
La alcaldesa Natalia Chueca presentó este jueves el texto, que busca reforzar la convivencia y el respeto en los espacios públicos municipales. La medida afectará a quienes oculten completamente su cara con burkas, niqabs, cascos o pasamontañas.
El consistorio sostiene que la identificación visual será obligatoria antes de acceder a dependencias como el Ayuntamiento o cualquier equipamiento municipal. Según Chueca, la norma se aplicará respetando la legalidad y evitando cualquier discriminación.
La regidora defendió que esta iniciativa responde al malestar de muchos vecinos ante el deterioro del civismo en algunas zonas de la ciudad. También aseguró que la prioridad del Gobierno municipal es proteger a la mayoría de ciudadanos que cumplen las normas.
La ordenanza nace tras una propuesta impulsada por Vox en mayo de 2025. La moción salió adelante gracias al respaldo conjunto del Partido Popular y Vox en el Pleno municipal.
Zaragoza prohibe el burka en espacios municipales
El Ejecutivo local considera que la ciudad necesita herramientas más firmes frente a conductas que generan inseguridad y degradación urbana. Por ello, la normativa incorpora sanciones más duras contra actos vandálicos y comportamientos incívicos.
Las infracciones muy graves podrán alcanzar multas de hasta 3.000 euros. Entre ellas figuran los daños contra infraestructuras municipales, los grafitis agresivos o la organización de fiestas ilegales multitudinarias.
También se castigará el vertido incontrolado de residuos y la venta ambulante ilegal. Además, la ordenanza prohíbe utilizar parques, jardines o portales como lugares permanentes para dormir o instalarse.
El Ayuntamiento argumenta que estas prácticas perjudican la convivencia y generan conflictos vecinales. La actuación municipal se realizará especialmente cuando existan denuncias o reclamaciones de residentes afectados.
Las infracciones graves tendrán sanciones de hasta 1.500 euros. En este apartado entran el botellón, las despedidas de soltero incívicas o los insultos y humillaciones en plena vía pública.
Asimismo, se sancionarán los servicios sexuales retribuidos realizados en espacios públicos. El Gobierno municipal considera que estas conductas deterioran la imagen y la seguridad de la ciudad.
Las faltas leves podrán castigarse con multas de hasta 750 euros. Aquí se incluyen acciones habituales como escupir, orinar en la calle o abandonar basura y colillas en el suelo.
La nueva ordenanza comenzará ahora su tramitación política y pública antes de regresar al Pleno para su aprobación definitiva. El Ayuntamiento pretende que entre en vigor lo antes posible.