José Luis Rodríguez Zapatero podrá seguir utilizando coche oficial con chófer y mantener su dispositivo de seguridad pese a su actual situación judicial. La legislación española contempla que los expresidentes del Gobierno conserven determinados privilegios de forma vitalicia, incluso aunque estén siendo investigados o imputados en un procedimiento penal, salvo que exista una condena firme que implique inhabilitación.
La situación del expresidente socialista ha vuelto a colocar el foco sobre las prerrogativas de los antiguos jefes del Ejecutivo después de que la Audiencia Nacional mantenga abierta una investigación en torno al origen y posible tratamiento fiscal de unas joyas valoradas preliminarmente en 1,3 millones de euros.
Pese a la repercusión política y judicial del caso, la normativa vigente no prevé la retirada automática de medios oficiales por el simple hecho de estar imputado. El marco legal que regula estas prerrogativas se encuentra recogido en el Real Decreto 405/1992, aprobado durante el Gobierno de Felipe González, donde se establecen los derechos y medios asignados a los expresidentes del Gobierno.

El artículo 3 de esa norma reconoce expresamente que los antiguos presidentes tienen derecho con carácter permanente a disponer de vehículo oficial con conductor a cargo del Parque Móvil del Estado, así como a servicios de seguridad proporcionados por el Ministerio del Interior.
A diferencia del resto de ministros o altos cargos, que pierden estos recursos cuando abandonan sus funciones, los expresidentes mantienen estas ventajas de manera indefinida. Se trata de una medida concebida originalmente para garantizar tanto la seguridad institucional como la representación pública de quienes han ocupado la máxima responsabilidad del Estado.
En el caso de Zapatero, eso implica que seguirá teniendo acceso al coche oficial y a los escoltas asignados mientras no exista una resolución judicial firme que determine lo contrario.







