Mohamed Houli Chemlal, condenado a 43 años de cárcel por su implicación en los atentados de Barcelona y Cambrils, ha comparecido ante el Congreso. Durante su intervención, Houli ha acusado al CNI de haber tenido conocimiento de las intenciones del imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty. Para perpetrar las acciones terroristas de 2017.
Según su versión, los agentes permitieron que el imán radicalizara al grupo. Lo que llevó a los atentados que causaron 16 muertos y más de 300 heridos.
El terrorista, que compareció en la Comisión de Investigación sobre los atentados en la Cámara Baja. Explicó que, según otro miembro de la célula yihadista, Mohamed Hichami, el imán les decía que debían salir de casa porque iba a haber presencia del CNI.
Houli, que ya había sido juzgado y condenado en firme por la Audiencia Nacional, justificó sus declaraciones diciendo que ahora, al estar condenado, no tenía nada que perder. No obstante, reconoció que no podía presentar pruebas que corroboraran sus acusaciones.

La acusación de Houli ha generado controversia, especialmente porque no ha podido aportar elementos tangibles que respalden sus afirmaciones. Aunque la teoría de que los servicios de inteligencia pudieron haber tenido información sobre los atentados no es nueva, las declaraciones de Houli han reavivado el debate en el Congreso.







