
Vox y PP presentan en Extremadura una Ley para derogar la Memoria Histórica
El portavoz de Vox en la Asamblea extremeña, Ángel Pelayo Gordillo, ha confirmado el registro de esta iniciativa, parte del pacto de gobierno
La batalla contra la memoria impuesta por la izquierda se intensifica en Extremadura. PP y Vox han registrado una Ley de Concordia conjunta. El objetivo es claro: derogar la Ley de Memoria Histórica del PSOE, una norma utilizada para dividir a los españoles con un relato parcial.
El portavoz de Vox en la Asamblea extremeña, Ángel Pelayo Gordillo, ha confirmado el registro de esta iniciativa, parte del pacto de gobierno. Este movimiento llega tras el fracaso de una primera propuesta de Vox. Que fue bloqueada por el PP con una enmienda a la totalidad en enero.
Los populares, aunque en su día votaron contra la Ley de Memoria del PSOE, rechazaron la primera iniciativa de Vox por considerarla unilateral. Ahora, ambas formaciones han pactado un texto que apuesta por la reconciliación y el fin de la manipulación histórica impulsada por la izquierda.
La propuesta señala la necesidad de derogar la Ley 1/2019 de Memoria Histórica de Extremadura por fomentar la división y el resentimiento. "La legislación extremeña debe promover la unidad, no juzgar colectivamente a los españoles de entonces para dividir a los de hoy", destacan.

La nueva ley de concordia pretende reconocer a todas las víctimas de la violencia política, social y del terrorismo desde 1931 hasta hoy. Especialmente, destaca el reconocimiento a las víctimas del terrorismo, verdadero referente ético de nuestra democracia y memoria histórica.
La ley también subraya la falta de un relato consensuado sobre la Segunda República, la Guerra Civil, en la historiografía oficial. PP y Vox consideran que la guerra civil fue el culmen de una serie de enfrentamientos anteriores y no debe usarse para dividir en el presente.
El texto critica la "intromisión del Estado" en la conciencia individual y denuncia el intento de imponer una visión única sobre la historia. Se defiende la libertad de cátedra y la investigación histórica, sin penalizar ni censurar interpretaciones que se alejen del relato oficial.
La propuesta de ley también incide en el espíritu de la Transición, un modelo de reconciliación que la izquierda quiere dinamitar. Mientras tanto, desde el PSOE y la izquierda radical ya han comenzado a atacar la iniciativa, calificándola de "revisionista" y "negacionista".
Sin embargo, PP y Vox defienden que su propuesta no es revisionista, sino una forma de evitar el uso sectario de la historia con fines políticos. La ley de memoria del PSOE ha sido una herramienta para desenterrar el odio y perseguir cualquier opinión que se aleje de su dogma oficial.
Por ello, la Ley de Concordia extremeña busca cerrar heridas en lugar de abrirlas, garantizando una memoria inclusiva y sin imposiciones ideológicas. El debate está servido y la iniciativa ya está en trámite parlamentario. La izquierda tratará de boicotearla, pero PP y Vox mantienen su compromiso.
La batalla por la historia no ha hecho más que empezar, y Extremadura podría convertirse en el ejemplo para otras comunidades autónomas.
Más noticias: