
Vox reclama eliminar ayudas a la Fundación Bofill por el colapso educativo en Cataluña
El texto argumenta que la escuela catalana ha sufrido la caída más pronunciada en toda España
Vox ha presentado en el Parlament una Propuesta de resolución que pide suspender las subvenciones a la Fundación Bofill. La formación acusa a la entidad de ser una de las responsables del fracaso educativo en Cataluña. Según Vox, la Fundación ha impulsado «tesis pedagógicas de dudosa eficacia» que han perjudicado el sistema educativo catalán.
El texto argumenta que la escuela catalana ha sufrido la caída más pronunciada en toda España. Este «descalabro», según Vox, se debe a una política educativa «errática» implementada por la Generalitat. La propuesta destaca que la imposición de la inmersión lingüística y el rechazo a la memorización y los exámenes han provocado el declive.
El informe TIMSS ya advirtió que un 41,8% de los alumnos de 4º de primaria de Cataluña tienen un nivel bajo o muy bajo en matemáticas. Este dato refleja que el nivel educativo en la región está por debajo de la media nacional y europea. Además, el informe PISA mostró una caída alarmante en el rendimiento de los estudiantes catalanes en matemáticas, ciencias y lectura.
Manuel Acosta, diputado de Vox, ha criticado a la Fundación Bofill por su «desmesurada» influencia en las decisiones del Departamento de Educación. A pesar de los pésimos resultados educativos, la entidad sigue teniendo un impacto considerable en la política educativa catalana.

Vox también ha señalado la falta de mejoras tangibles en el sistema educativo, a pesar de las cuantiosas subvenciones recibidas por la Fundación. Desde 2020, la entidad ha recibido más de 15 millones de euros de fondos públicos, dinero que, según Vox, no ha contribuido a mejorar el nivel educativo en la región.
Además de las críticas pedagógicas, Vox denuncia la gestión económica de la Fundación Bofill. Según Acosta, la entidad, que se presenta como sin ánimo de lucro, posee once pisos turísticos en Barcelona. Este hecho la convierte en un «gran tenedor» de propiedades, lo que contradice los principios éticos que deberían regir a las entidades de este tipo.
Por todo esto, Vox exige que se suspendan las subvenciones públicas a la Fundación Bofill y se realice una auditoría independiente. El objetivo es analizar si ha existido despilfarro o mal uso de los recursos públicos. La formación también pide que se reviertan las políticas educativas actuales, promoviendo la excelencia y la meritocracia.
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