VOX ha presentado una querella ante el Juzgado de Instrucción de San Sebastián contra los responsables de la concentración que impidió su mesa informativa.
La formación denuncia la vulneración de derechos fundamentales como la libertad de expresión y el derecho de reunión. La querella también incluye a los organizadores, instigadores y participantes del acto, por presuntos delitos de odio, amenazas y coacciones.
La denuncia, dirigida por Marta Castro, coordinadora del área jurídica de VOX, sostiene que el ataque contra la mesa fue una muestra de "discriminación ideológica". Según el partido, este incidente fue un intento deliberado de obstruir una actividad política legítima. VOX argumenta que la concentración, que tuvo lugar el 22 de febrero, alteró el desarrollo de su evento.

La situación requirió la intervención de la Ertzaintza
El acto estaba programado para las 10:30 de ese sábado y fue ampliamente difundido en los canales oficiales de VOX. Sin embargo, días antes, se organizó un boicot a través de redes sociales, con el objetivo de impedir el desarrollo de la mesa informativa. Esta campaña culminó en un cerco a los miembros del partido, lo que generó un ambiente de tensión.
La situación requirió la intervención de la Ertzaintza, que desplegó un cordón de seguridad para evitar incidentes mayores. Según el partido, "era prácticamente imposible que cualquier ciudadano cruzara la zona sin exponerse a un riesgo físico". Este entorno hostil aumentó las tensiones durante el desarrollo del acto, lo que preocupó a los responsables de VOX.








