El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, decidió reaccionar ante, lo que él considera, ataques mal intencionados de algunos de sus excompañeros del PSOE.
Recientemente, el diputado del Grupo Mixto en la Cámara Baja ha expresado su indignación por el comportamiento de los miembros de su antiguo partido.
Desde que estalló el caso Koldo en febrero, José Luis Ábalos ha sido marginado por sus antiguos compañeros, subordinados y algunos superiores.
Por orden de Pedro Sánchez, fue expulsado del Grupo Parlamentario Socialista y relegado al Mixto. Además, el líder instó a Santos Cerdán, sucesor de Ábalos como secretario de Organización, a abrirle un expediente disciplinario con suspensión de militancia por no renunciar a su escaño. Lo que debería culminar con la retirada del carnet.
Tras apuntar contra Óscar Puente, Ábalos pone en la mira a Cerdán
Hace aproximadamente un mes, José Luis Ábalos advirtió seriamente a la cúpula del PSOE sobre la creciente hostilidad del Gobierno hacia él.
Semanas antes de que el Ministerio de Transportes, publicara una auditoría que lo implicaba en la supuesta trama de corrupción del caso Koldo, el exministro conversó con Santos Cerdán. En estas conversaciones, Ábalos dejó claro que su postura con el PSOE podría cambiar en cualquier momento.
Ábalos dejó ver su descontento con lo que estaba haciendo el PSOE. Es por ello que, Molesto por las filtraciones de datos personales, reaccionó. Una vez desveladas informaciones derivadas de la investigación judicial sobre la compra de material sanitario y por la falta de apoyo de su antiguo partido, Ábalos expresó:
Estáis demasiado confiados en mi lealtad.

Según ha informado EL MUNDO, este mensaje fue transmitido directamente a la dirección del PSOE. Los contactos, que inicialmente se canalizaban a través de Cerdán, se han extendido a otros dirigentes del partido liderado por Pedro Sánchez.
Asimismo, de acuerdo con informaciones del ABC, se cree que Ábalos ha reiterado en estas conversaciones que ha sido objeto de una "agresión" por parte del PSOE. Esto, refiriéndose a la auditoría que lo acusa de inflar el precio de las mascarillas en cuestión de horas. Además, de ser el principal responsable de las irregularidades investigadas por la Audiencia Nacional.








