La alcaldesa de València, María José Catalá, ha vuelto a demostrar que lidera un modelo de ciudad puntero, capaz de atraer talento, inversión y tecnología al servicio del bienestar ciudadano. Con la puesta en marcha del robot de limpieza inteligente UmiClean, València no solo estrena su ordenanza de Sandbox Urbano, sino que consolida una visión de futuro en la gestión pública: convertir la ciudad en un laboratorio vivo de innovación.
Este proyecto piloto, que recorre ya la plaza de la Reina y el entorno del Mercado Central, no es un gesto aislado, sino una muestra más del compromiso del equipo de gobierno con una ciudad moderna, limpia, eficiente y participativa. UmiClean no solo limpia y baldea de forma autónoma, sino que puede recibir instrucciones ciudadanas en tiempo real gracias a su conexión con la plataforma electrónica municipal. Una muestra de cómo la tecnología puede mejorar el día a día de los vecinos, especialmente en tareas tan sensibles como la limpieza urbana.
El Sandbox Urbano, aprobado en septiembre de 2024, no es un simple marco regulador. Es una auténtica revolución de la colaboración público-privada, que ha autorizado ya 11 proyectos pioneros en solo ocho meses. Desde MercaBot para logística urbana, hasta herramientas de IA que identifican biodiversidad o reconocen monumentos, el Sandbox ha convertido a València en un imán para startups, centros tecnológicos y universidades.







