El ultimátum de Estados Unidos a Irán: Trump promete una dura venganza
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
porRafael Alejandro Escalona
politica
Las declaraciones llegan en un momento de máxima tensión entre Washington y Teherán tras la ruptura de la tregua que ambas partes mantenían desde hace semanas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado el tono de sus advertencias contra Irán en plena escalada del conflicto entre ambos países. El mandatario aseguró que cualquier ataque iraní contra embarcaciones estadounidenses en el estrecho de Ormuz tendrá una respuesta militar inmediata y prometió destruir infraestructuras estratégicas situadas incluso en las proximidades de Teherán.
La advertencia fue difundida por Trump a través de su cuenta en Truth Social mientras se desplazaba hacia la base aérea de Dover, en Delaware. Allí acudió para recibir con honores los restos de varios militares estadounidenses fallecidos en recientes ataques atribuidos a Irán en Jordania e Irak.
En su mensaje, el presidente estadounidense afirmó que cualquier lanzamiento de misiles, drones, cohetes o cualquier otro tipo de armamento contra barcos que naveguen por el estrecho de Ormuz provocará una respuesta directa por parte de Estados Unidos.
Trump aseguró que las Fuerzas Armadas estadounidenses bombardearán infraestructuras consideradas estratégicas para el régimen iraní. Entre los posibles objetivos mencionó puentes y centrales eléctricas, incluyendo instalaciones ubicadas en las inmediaciones de Teherán o incluso dentro de la capital iraní.
Las declaraciones llegan en un momento de máxima tensión entre Washington y Teherán tras la ruptura de la tregua que ambas partes mantenían desde hace semanas. El conflicto ha dejado ya numerosas víctimas y mantiene en alerta a la comunidad internacional por el riesgo de una mayor expansión de las hostilidades.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
El Pentágono confirmó además el fallecimiento de la sargento Angel S. Rampersad, de 28 años, que permanecía desaparecida tras uno de los ataques registrados en territorio jordano. Con esta muerte ascienden a 18 los militares estadounidenses fallecidos desde que comenzó la actual guerra el pasado 28 de febrero.
Durante su desplazamiento a Dover, Trump volvió a responsabilizar directamente a Irán de esas bajas y aseguró que el régimen "pagará un precio muy alto" por los ataques contra las tropas estadounidenses desplegadas en Oriente Próximo.
El presidente insistió en que la respuesta de Washington será contundente y afirmó que las fuerzas iraníes están siendo debilitadas por las operaciones militares desarrolladas durante las últimas semanas.
Además de referirse a la situación militar, Trump defendió el respaldo de la población estadounidense a las decisiones adoptadas por su Administración. Según explicó, los ciudadanos no rechazan la guerra en sí, sino el impacto económico que el conflicto puede tener sobre el precio de los combustibles.
El mandatario sostuvo que una encuesta reciente demuestra que los estadounidenses comprenden la necesidad de impedir que Irán desarrolle armamento nuclear, aunque reconoció que el incremento del precio de la gasolina sigue siendo una de las principales preocupaciones de la población. No obstante, un sondeo publicado por el medio Politico refleja una realidad más dividida. Según esa encuesta, el 36 % de los consultados considera que Estados Unidos no debería mantener su implicación militar en Irán, independientemente del coste económico que ello suponga para el país.
Por el contrario, únicamente un 16 % de los encuestados respalda continuar con la intervención militar incluso si ello provoca un aumento de los costes para la economía estadounidense, una cifra inferior a la registrada en sondeos realizados meses atrás.
Mientras continúan los intercambios de amenazas entre Washington y Teherán, la tensión en el estrecho de Ormuz sigue creciendo. Esta vía marítima es una de las rutas energéticas más importantes del mundo y cualquier incidente en la zona podría tener consecuencias directas sobre el comercio internacional y los mercados del petróleo.
Las últimas declaraciones de Donald Trump consolidan el endurecimiento de la postura estadounidense frente a Irán y anticipan una respuesta militar inmediata si se producen nuevos ataques contra intereses de Estados Unidos en la región.