En 2025, la Unión Europea ordenó la devolución a terceros países de 53.695 personas, pero solo 5.705 fueron finalmente expulsadas, según la última actualización de Eurostat. Esto supone un cumplimiento del 10,6%, marcando uno de los niveles más bajos registrados en esta materia.
Aunque la tasa mejora 1,53 puntos respecto al año anterior, los datos no reflejan un aumento real en las expulsiones ejecutadas, sino un reajuste estadístico de la base de datos. En este periodo, el número de sanciones emitidas cayó en 9.240 casos, un descenso del 14,7% respecto a 2024.
Paralelamente, el número de personas efectivamente retornadas también disminuyó, con 395 expulsiones menos que en el ejercicio anterior, lo que supone una caída del 6,5% en las devoluciones ejecutadas por los Estados miembros.
La revisión de los datos ha modificado las cifras de 2024, que inicialmente mostraban un cumplimiento del 17%, pero que tras la actualización se sitúan en el 9,07% de ejecución real de las órdenes de expulsión.

El ajuste estadístico confirma una tendencia de bajos niveles de ejecución en las políticas de retorno, que continúan lejos de los objetivos previstos en la normativa comunitaria sobre inmigración y control fronterizo.








