La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha provocado una mezcla de alivio y reivindicación interna dentro de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). Según la información publicada por La Razón, muchos agentes interpretan la operación como una demostración de que la Policía Judicial ha logrado sacar adelante una de las investigaciones más delicadas de los últimos años pese al clima de presión y desconfianza que rodeaba al caso.
Dentro de la unidad existía desde hacía meses preocupación por posibles filtraciones y por el temor a que la investigación pudiera verse comprometida. Los investigadores detectaron durante algunos registros que varios implicados habían eliminado comunicaciones y correos electrónicos, algo que alimentó las sospechas internas sobre posibles avisos previos.
"Ha vuelto la UDEF"
El operativo practicado esta semana en inmuebles vinculados al entorno del expresidente socialista fue recibido dentro de la Policía Nacional como una especie de reivindicación interna. Según relata La Razón, tras finalizar los registros comenzaron a circular mensajes de felicitación entre distintos mandos policiales. "Ha vuelto la UDEF", resumió uno de ellos.
Durante los últimos años, en distintos sectores policiales había crecido la sensación de que las investigaciones más sensibles para el Gobierno quedaban fuera del radio de actuación de la Policía Nacional. Causas como el caso Koldo o las pesquisas sobre el entorno de Pedro Sánchez habían situado a la Guardia Civil en el centro de la presión política y mediática.
La investigación sobre Zapatero se manejó además con un nivel de discreción máximo. Según el citado medio, ni siquiera buena parte de la cúpula de Interior conocía los movimientos judiciales hasta poco antes de ponerse en marcha el operativo, algo que dentro de la UDEF interpretan como una forma de blindar la causa frente a posibles interferencias.
Una investigación especialmente sensible para el PSOE
La Razón sostiene además que los investigadores consideraban desde hacía semanas que existían ya indicios suficientes contra el expresidente, aunque el calendario político habría influido en los tiempos de la causa para evitar acusaciones de interferencia electoral.
El juez José Luis Calama sostiene en su auto que Zapatero habría desempeñado un papel relevante dentro de una presunta red de tráfico de influencias relacionada con el rescate de Plus Ultra, una investigación que amenaza con convertirse en uno de los mayores problemas políticos para el entorno socialista en los últimos años.