
Trump flexibiliza las sanciones y autoriza a grandes petroleras a operar y exportar petróleo venezolano
Entre las empresas beneficiadas se encuentran Chevron, BP, Eni, Shell y la española Repsol
Durante este viernes, Estados Unidos ha relajado las sanciones sobre el sector energético de Venezuela.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro emitió dos licencias generales nuevas. Estas autorizaciones permiten a compañías petroleras operar en el país sudamericano.
Entre las empresas beneficiadas se encuentran Chevron, BP, Eni, Shell y la española Repsol.
Las licencias permiten reanudar actividades petroleras y gasísticas en Venezuela. También se habilitan contratos para inversiones en nuevas operaciones energéticas.

La decisión supone una flexibilización significativa de las sanciones tras años de restricciones. Esta medida se produce tras la caída del expresidente venezolano Nicolás Maduro. Y en pleno impulso de Washington por revitalizar la industria petrolera en el país.
Las nuevas licencias especifican que las operaciones petroleras deben cumplir condiciones.
Entre ellas, que los ingresos se gestionen con supervisión estadounidense. Esto apunta a asegurar que los recursos no beneficien a actores vetados internacionalmente.
Desde Washington se busca que la economía venezolana se reactive con inversiones foráneas.
La reactivación de las actividades energéticas permitirá aumentar la producción de crudo. También se espera que se firmen nuevos contratos de inversión en petróleo y gas. La licencia amplía la posibilidad de exportar, transportar y refinar crudo venezolano.
Las petroleras podrán negociar con la estatal Petróleos de Venezuela en el marco previsto. Repsol, una de las principales beneficiarias, ha operado en Venezuela durante décadas.

La compañía tiene participaciones en varios proyectos de crudo y gas en territorio venezolano. La administración estadounidense de Donald Trump impulsa estas licencias.
Trump ha promovido inversiones para reconstruir la infraestructura petrolera venezolana. La iniciativa también busca revertir años de declive en la producción energética.
La producción de petróleo venezolana cayó significativamente en la última década. Esta medida representa el mayor retroceso de sanciones desde enero de 2026.
La reanudación de actividades puede llevar a la modernización de instalaciones. Además, se espera que nuevos contratos impulsen inversiones privadas.
En este contexto, Estados Unidos busca consolidar su influencia energética regional.
Las petroleras beneficiadas han acogido favorablemente las nuevas licencias. Y se prevé que pronto anuncien planes concretos de inversión. El regreso de grandes firmas al mercado venezolano puede transformar el sector.
La medida se registra en un momento de cambios geopolíticos en el mercado global del petróleo.
Las licencias representan una oportunidad de crecimiento para empresas como Repsol. Y abren un nuevo capítulo para la industria energética venezolana.
Más noticias: