Incluso en la actualidad, ubicar a Guyana en el mapa puede resultar desafiante para algunos. Hace apenas cinco años, era aún más difícil, ya que la nación permanecía en gran medida desconocida para el mundo y era considerada la segunda más pobre de toda Latinoamérica.
Pero todo esto cambió a finales de 2019, cuando el petróleo comenzó a fluir, después de más de una década de trabajo por parte de las compañías petroleras ExxonMobil, Hess y Cnooc. Desde entonces, Guyana, una antigua colonia británica, que hoy es parte de la Commonwealth, se ha convertido en una de las economías de más rápido crecimiento en el mundo. De hecho, su Producto Interno Bruto (PIB) ha experimentado un incremento anual de más del 20% desde entonces.
Recientemente, el presidente del país sudamericano, Mohamed Irfaan Ali, participó en una entrevista con la BBC para abordar el tema de las extracciones de petróleo. Durante la entrevista, el periodista Stephen Sackur intentó exponer las preocupaciones sobre la contaminación generada por la actividad petrolera.
"En la próxima década o dos, se espera que habrá 150.000 millones de dólares y gas extraídos en sus costas. Es una cifra extraordinaria, pero piense en ello en términos prácticos. Eso significa, según muchos expertos, que más de 2.000 millones de toneladas de emisiones de CO2 vendrán de esas reservas. No sé si usted, como jefe de Estado...".







