La investigación, dirigida por el juez Ismael Moreno, examina presuntos amaños en adjudicaciones de obra pública. Los agentes registraron el domicilio del exministro José Luis Ábalos
El Ministerio de Transportes se ha convertido en uno de los mayores problemas políticos de Pedro Sánchez. Lo que comenzó con las investigaciones sobre presuntas irregularidades en contratos públicos ha terminado desembocando en una crisis que afecta a la seguridad ferroviaria, a la cúpula de Adif y a la credibilidad del Ejecutivo.
En apenas tres días, Transportes ha acumulado dos dimisiones y una nueva operación de la Guardia Civil. El martes, Óscar Puente abandonó el ministerio tras el accidente ferroviario de Urda, que dejó 69 fallecidos. El miércoles, Luis Pedro Marco de la Peña renunció a la presidencia de Adif. Y el jueves, la Unidad Central Operativa (UCO) volvió a situar al organismo público bajo el foco judicial.
Nuevos registros por la trama Koldo en el domicilio de Ábalos
La investigación, dirigida por el juez Ismael Moreno, examina presuntos amaños en adjudicaciones de obra pública. Los agentes registraron el domicilio del exministro José Luis Ábalos y solicitaron documentación a Adif. Seis personas fueron detenidas y posteriormente quedaron en libertad.
Pero el problema del Gobierno trasciende las investigaciones por corrupción.
Las tragedias de Adamuz y Urda, con 115 víctimas mortales entre ambas, han abierto una crisis de confianza en el sistema ferroviario español. Mientras continúan las investigaciones sobre las causas de los siniestros, el Ejecutivo intenta recuperar la credibilidad de una infraestructura esencial.
Sánchez ha rechazado cualquier vinculación personal con los últimos detenidos y ha reiterado su colaboración con la Justicia. Sin embargo, la sucesión de acontecimientos mantiene a Transportes en el centro de la controversia política.
Ahora, Carlos Cuerpo asume la gestión de una cartera marcada por las dimisiones, las investigaciones judiciales y las exigencias de seguridad.
La paradoja para Sánchez es evidente: mientras reivindica la fortaleza de los servicios públicos, uno de los ministerios estratégicos de su Gobierno atraviesa una crisis que ya no puede resolverse únicamente con cambios de nombres.