El Hospital de Alta Resolución de la Costa Occidental de Huelva está construido desde 2016. Sin embargo, sigue cerrado por una razón surrealista: no tiene acceso por carretera.
Solo una valla del Ministerio de Transportes recuerda el proyecto que debía conectar el hospital con la autovía A-49. Los vecinos de Lepe y su comarca, más de 92.000 personas, siguen sin poder usar sus instalaciones.
La carretera proyectada apenas mide 1.310 metros. Pero la obra se ha visto atrapada en una red de irregularidades que tiene como epicentro la ya famosa trama Koldo.
La empresa adjudicataria fue Levantina, Ingeniería y Construcción (LIC), que firmó el contrato en febrero de 2023. Su oferta fue elegida entre doce candidatas por ofrecer “la mejor relación calidad-precio”.
Sin embargo, apenas seis meses después, las obras se paralizaron. La empresa alegó insolvencia, dejando el proyecto a medias y a los proveedores locales con facturas impagadas.
LIC aparece mencionada en el sumario de la trama Koldo. Su representante se reunió con Koldo García, exasesor de José Luis Ábalos, pocos días antes de firmar el contrato del hospital.
El escándalo Koldo llega a Huelva
La investigación de la Guardia Civil revela que LIC pagaba en secreto una nómina mensual de 2.600 euros a Koldo García. Los pagos se habrían camuflado mediante un empresario pantalla, según la UCO.
La cronología es inquietante. LIC fichó a Koldo meses antes de la adjudicación del proyecto del hospital de Lepe. Poco después ganó el concurso, pese a estar al borde del colapso financiero.
Una vez adjudicada la obra, la empresa dejó tirada la construcción, como ha hecho con otros proyectos en Aragón y Andalucía. Pero en este caso, el perjuicio sanitario es especialmente grave.









