La sospechosa subida de seguidores de María Jesús Montero en Instagram sacude la precampaña andaluza
María Jesús Montero y su extraño crecimiento en redes
porJose Andres Jorge Barceló
politica
El crecimiento acelerado de seguidores en redes sociales de la candidata socialista y del PSOE de Andalucía ha generado controversia
El crecimiento acelerado de seguidores en redes sociales de María Jesús Montero y del PSOE de Andalucía ha generado controversia a pocas semanas de que se convoquen las elecciones autonómicas. El incremento, especialmente visible en Instagram, ha sido calificado como “extraño” incluso por la propia candidata socialista, que ha reconocido que no responde a un crecimiento orgánico.
En cuestión de días, la cuenta del PSOE andaluz ha pasado de unos 33.000 seguidores a más de 52.000, superando incluso al perfil del Partido Popular de Andalucía, liderado por Juanma Moreno, que cuenta con alrededor de 44.600 seguidores en la misma plataforma. El fenómeno también se ha replicado en el perfil personal de Montero, que llegó a sumar más de 150.000 seguidores tras una avalancha repentina.
Los seguidores de Montero crecen
Un crecimiento “no orgánico” y el papel de los bots
La propia vicepresidenta del Gobierno admitió públicamente que en apenas 12 horas su cuenta había ganado más de 37.000 seguidores. “No es crecimiento orgánico”, señaló, apuntando directamente a la intervención de cuentas automatizadas, conocidas como bots.
Estos perfiles falsos suelen actuar de manera coordinada para inflar cifras y generar una percepción artificial de popularidad. Aunque su uso es frecuente en el ecosistema digital, especialmente entre creadores de contenido e influencers, su impacto en el ámbito político resulta especialmente sensible en periodos electorales.
El fenómeno, lejos de traducirse en una mayor interacción, no ha venido acompañado de un incremento significativo en el engagement, es decir, en la participación real de los usuarios mediante comentarios, “me gusta” o compartidos.
Estrategia digital y percepción pública
El aumento artificial de seguidores puede tener efectos a corto plazo en la percepción pública. Diversos estudios en comunicación política señalan que la apariencia de popularidad puede influir en el comportamiento de los votantes, especialmente entre los más jóvenes, a través del llamado “efecto arrastre”.
Este fenómeno psicológico lleva a algunas personas a adoptar posiciones o preferencias al percibir que son mayoritarias o están en tendencia. En este contexto, el número de seguidores en redes sociales se convierte en un indicador simbólico de respaldo, aunque no siempre refleje una base real de apoyo.
Montero y sus redes sociales
Reacción de Montero y clima preelectoral
Lejos de atribuirse el crecimiento, Montero ha denunciado la situación como un posible intento de perjudicar su visibilidad. Según ha manifestado, esta subida artificial podría responder a intereses externos que buscan distorsionar el alcance real de su mensaje en redes sociales.
“En política ya hay suficiente ruido como para añadir cifras infladas que no representan a nadie”, afirmó en una publicación, subrayando su intención de centrarse en la comunicación con usuarios reales.
Este episodio se produce en un momento clave, con la convocatoria electoral pendiente por parte del presidente andaluz. La batalla digital se perfila como un elemento cada vez más relevante en las campañas, donde la imagen, la percepción y la viralidad pueden influir en el resultado final.
Redes sociales y elecciones: un terreno cada vez más decisivo
El caso pone de relieve el creciente peso de las redes sociales en la política contemporánea y los riesgos asociados a su uso indebido. La presencia digital ya no solo mide popularidad, sino que puede moldear narrativas y condicionar el debate público.
A medida que se acerca la cita electoral en Andalucía, este tipo de episodios anticipa una campaña en la que la disputa no solo se librará en los mítines, sino también en el entorno digital.