Tenerife ha sido el destino elegido por el Ministerio de Sanidad como centro de operaciones para la atención médica que puedan necesitar los pasajeros del crucero afectado por un brote de Hantavirus. Este contagio se produjo durante una travesía por el Atlántico Sur, incluido el médico de a bordo, que va a ser evacuado en avión próximamente.
El Hospital Universitario de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicado en Santa Cruz de Tenerife, ha sido el centro sanitario escogido en el que se espera que sea evacuado en las próximas horas el médico de a bordo del crucero, que está grave.
Pero, aquí llega la gran pregunta ¿quién ha tomado esta decisión? El Ministerio dirigido por Mónica García, dentro del acuerdo al que ha llegado con la Organización Mundial de la Salud (OMS), para prestar ayuda al crucero neerlandés MV Hondius, ahora fondeado en Cabo Verde.
Qué es y cómo se produce el contagio
Este virus se transmite sobre todo por el contacto con excrementos, orina o saliva de roedores infectados. La infección suele producirse al inhalar partículas contaminadas presentes en el polvo, aunque también puede ocurrir si el virus entra en el organismo a través de heridas en la piel o mucosas, o mediante la ingestión de alimentos o agua contaminados.
El riesgo aumenta en espacios cerrados o mal ventilados donde haya presencia de roedores, como almacenes, cobertizos o viviendas infestadas. En casos menos habituales, también se han descrito contagios por mordeduras. La transmisión entre personas es extremadamente rara y solo se ha observado en cepas concretas, como el virus Andes en algunas zonas de Sudamérica.
Síntomas y evolución
El periodo de incubación suele oscilar entre una y seis semanas. En sus primeras fases, la enfermedad puede confundirse con un cuadro gripal, ya que aparece fiebre, cansancio intenso, malestar general y dolores musculares. En muchos pacientes también se presentan síntomas digestivos como náuseas, vómitos, dolor abdominal o cefalea.
Con el paso de los días, la infección puede agravarse y afectar a los pulmones, provocando tos y una dificultad respiratoria progresiva. En esta etapa puede desarrollarse el síndrome pulmonar por hantavirus, una forma grave de la enfermedad que requiere atención hospitalaria urgente.