La situación sanitaria derivada del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ha quedado atravesada por una creciente controversia en España por el silencio del Ministerio de Sanidad ante la situación de los viajeros navarros que regresaron del viaje.
El grupo, integrado entre otros por nueve personas de Navarra, volvió a España tras participar en una expedición a la Antártida que concluyó el 1 de abril en Ushuaia. A pesar de que el periodo de incubación del hantavirus obliga a mantener cierta vigilancia, hasta el momento no se han registrado casos entre ellos.
La investigación internacional apunta a que el brote detectado en el barco se habría producido después de su desembarco, lo que reduciría la posibilidad de que los turistas españoles hubieran estado expuestos al virus durante su travesía. Sin embargo, el episodio ha puesto el foco en los protocolos de seguimiento sanitario tras viajes en entornos de riesgo.
En ese contexto, la Comunidad de Madrid trasladó una consulta al Ministerio de Sanidad para coordinar actuaciones y aclarar los pasos a seguir. Según fuentes del Gobierno autonómico, no ha existido desde entonces respuesta, indicación ni contacto alguno por parte del departamento que dirige Mónica García.
El silencio ministerial ha sido especialmente cuestionado en relación con el caso de los viajeros navarros, que, pese a haber regresado sin síntomas, quedaron a la espera de instrucciones o seguimiento sanitario tras la confirmación del brote en el crucero.