El presidente, sin embargo, mantiene que las críticas provienen de la "ultraderecha" y asegura que el apoyo popular sigue intacto.
El rechazo de la ciudadanía hacia Sánchez se ha intensificado desde que comenzara su segundo mandato, especialmente por temas económicos y sociales.
El último incidente, en la Gala de los Goya, evidencia el descontento que se vive en las calles, y el rechazo hacia su liderazgo se hace más evidente.
Cada aparición pública se convierte en una ocasión para que los ciudadanos expresen su malestar, especialmente en actos de gran visibilidad.
Los gritos y abucheos son una señal clara de que una parte significativa de la sociedad ya no apoya las decisiones de su gobierno.
El presidente, lejos de inmutarse, continúa su agenda, sin mostrar signos de arrepentimiento por las políticas que han provocado este rechazo.
El rechazo constante podría convertirse en un factor relevante en la política española de cara a las futuras elecciones generales.
Las críticas se centran especialmente en la gestión económica, la inflación y la falta de soluciones a los problemas sociales que afectan a la gente.