La gestión de la emergencia de la DANA del 29 de octubre en la Comunitat Valenciana sigue siendo objeto de críticas políticas por parte de la izquierda, pese a que el tratamiento que se está dando a la Generalitat contrasta de forma llamativa con lo ocurrido en otras comunidades autónomas gobernadas por el PSOE, donde se registraron incluso víctimas mortales y ni siquiera se activaron mecanismos básicos como el Cecopi.
Mientras a la Generalitat Valenciana se le exige la máxima contundencia técnica y política, en Castilla-La Mancha el Gobierno de Emiliano García-Page no convocó el Cecopi, no activó la fase 2 de emergencia durante horas y no solicitó la intervención de la UME pese a que en la localidad de Letur (Albacete) murieron seis personas, hubo decenas de viviendas arrasadas y más de 60 vecinos tuvieron que ser evacuados a un colegio habilitado como albergue provisional.

