El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su mujer, Begoña Gómez, se fueron de vacaciones para escapar del escándalo que hay en España. Un escándalo en que la protagonista es la mujer del socialista y sus presuntos negocios irregulares, por los que está imputada. Después de poco más de una semana, y tras su regreso a España, ya se ha descubierto el destino secreto de Sánchez y su mujer en estas vacaciones.
Pedro Sánchez, Begoña Gómez y sus dos hijas han pasado la primera parte de sus vacaciones de verano en Islandia. Una vez más, la familia presidencial ha optado por unas vacaciones privadas en la más estricta intimidad.
Viajaron hace unos diez días en un vuelo regular de Iberia Exprés y regresaron este fin de semana con la misma compañía. Los Sánchez-Gómez se dirigieron a Reikiavik tras la doble querella que tanto el presidente como su esposa interpusieron contra el juez Juan Carlos Peinado.

Durante su estancia, pasearon por varias ciudades islandesas y visitaron diversos restaurantes. Su ausencia del país, no informada por el Gobierno, coincidió con el retorno y segunda huida del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Sánchez estuvo desaparecido toda la semana y solo tuiteó cuando Salvador Illa fue investido presidente de Cataluña.
El pasado 18 de julio, en la cumbre de la Comunidad Política Europea en Reino Unido, Sánchez se reunió con el primer ministro de Islandia, Bjarni Benediktsson. Esto, para estrechar lazos entre ambos países. El jefe del Ejecutivo español agradeció personalmente que el Gobierno islandés abra una embajada en España en 2025.
Así es La Mareta, el lujoso palacio donde Sánchez y Begoña pasan sus vacaciones
Lanzarote ha sido el refugio elegido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su familia para disfrutar de sus vacaciones en los últimos años. Concretamente en La Mareta, un impresionante palacio ubicado en la localidad de Teguise. Este complejo, rodeado por el mar y jardines exóticos de arena volcánica, cactus y palmeras, no solo es un lugar de descanso, sino también un espacio cargado de historia y simbolismo.
El origen de La Mareta se remonta a finales de los años setenta. El rey Hussein de Jordania decidió construir esta majestuosa residencia en la costa de Teguise. Sin embargo, el monarca nunca llegó a habitar el palacio, siendo su hijo el único miembro de la familia real jordana que lo utilizó brevemente durante su luna de miel.









