Interior ha hecho saltar las alarmas. El Ministerio del Interior ha enviado este martes al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena el informe requerido el pasado viernes. Un documento sobre el dispositivo policial diseñado para la detección en frontera de Puigdemont.
También la posterior localización del expresidente de la Generalitat el 8 de agosto. Recordemos que ese día fue la sesión de investidura en el Parlament de Cataluña.
Según el departamento de Fernando Grande-Marlaska, se activaron los servicios de Información de la Policía y la Guardia Civil. Sin embargo, el operativo no logró su objetivo debido a que se activaron una vez Puigdemont se fugó. La responsabilidad recayó en los Mossos d’Esquadra, lo que permitió la fuga de Puigdemont.
Interior ha indicado en la nota de prensa que el informe enviado al Tribunal Supremo confirma que los Mossos d'Esquadra notificaron al ministerio. Sobre el diseño de su "dispositivo específico y especial" para la detención del expresidente "una vez fuera localizado". Este operativo no contó con la participación de la Policía Nacional ni de la Guardia Civil, ya que no se solicitó su intervención.

Asimismo, el informe de Interior aclara que no se llevaron a cabo operativos paralelos para capturar al fugitivo. Esta decisión se basa en el hecho de que los Mossos d'Esquadra tienen la competencia y las capacidades operativas en Cataluña. Esto según el artículo 164 del Estatuto de Autonomía de Cataluña y en materia de seguridad ciudadana, policía judicial, investigación criminal y policía administrativa.








