Según ha publicado El Debate, la Guardia Civil ha documentado que el jefe de base de ADIF en Hornachuelos ejecutó la retirada de material de la vía tras el accidente de Adamuz durante la madrugada, aun siendo consciente de que esa actuación carecía de respaldo legal. El informe, ya incorporado a la causa, detalla cómo estas decisiones afectaron a elementos esenciales del siniestro.
La intervención se llevó a cabo tras una orden transmitida de forma verbal desde instancias superiores de ADIF, sin ningún tipo de soporte escrito. Según el testimonio del responsable, la instrucción le llegó a través de la cadena de mando y debía ejecutarse directamente en el punto kilométrico del accidente.
Los trabajos consistieron en cortar y retirar varios tramos de vía en una zona especialmente delicada desde el punto de vista técnico, donde se encuentra la aguja ferroviaria. Parte del material extraído correspondía precisamente a ese mecanismo, clave para esclarecer lo sucedido, y algunos de esos tramos no presentaban defectos visibles ni contaban con una justificación técnica concreta.








