Las redes sociales han cargado contra el ministro de Transportes, Óscar Puente, después de que criticara públicamente al Rey Felipe VI por fotografiarse con el periodista Javier Negre durante un acto celebrado el pasado 7 de agosto.
Puente elevó el tono de sus críticas y acusó al monarca de “contaminar su imagen” por aparecer junto a una persona que, según el ministro, ha lanzado graves ataques contra la Corona. “El Rey es un símbolo y no es inocuo junto a quien se fotografía”, escribió en sus redes sociales.
Las palabras del ministro provocaron una oleada de reacciones entre usuarios, analistas y representantes de distintos sectores políticos. La polémica volvió a poner sobre la mesa la relación entre el Gobierno y la Casa Real.
El dirigente socialista insistió en que la presencia del jefe del Estado junto a Negre contribuye, a su juicio, a mejorar la imagen del comunicador. Puente llegó a calificar la fotografía como una “absoluta ignominia”.
La polémica se centra ahora en el alcance de las declaraciones de Puente
La respuesta del ministro también generó críticas por el tono empleado contra el Rey. La polémica aumentó después de que Puente respondiera a quienes cuestionaban su postura con una frase que rápidamente comenzó a circular por las redes.
“Insultar al Rey es fácil, lo difícil es asfaltar autopistas”, escribió el ministro de Transportes, en una referencia directa a su gestión al frente del departamento y a las críticas recibidas por sus declaraciones.
El comentario fue interpretado por numerosos usuarios como un intento de defender su labor política frente a la polémica que había generado al cuestionar públicamente la decisión del Rey de fotografiarse con Negre.
Javier Negre, presidente del Grupo EDA
La discusión se extendió rápidamente por las redes sociales, donde numerosos usuarios cuestionaron que un miembro del Gobierno utilizara sus perfiles para reprochar al jefe del Estado con quién decide fotografiarse durante un acto no protocolario. La polémica se centra ahora en el alcance de las declaraciones de Puente y en el tono utilizado para referirse a Felipe VI. Sus palabras han provocado un nuevo enfrentamiento político en torno a la figura del monarca.
El ministro mantiene su posición y considera que la condición del Rey como símbolo del Estado obliga a extremar el cuidado sobre las personas con las que aparece públicamente. Sus críticos, en cambio, consideran que la decisión de fotografiarse corresponde al monarca.
La controversia ha convertido la fotografía entre Felipe VI y Javier Negre en uno de los nuevos focos de discusión política en redes sociales. El enfrentamiento evidencia, además, la tensión existente entre determinados miembros del Gobierno y quienes defienden a la Corona.