Sánchez se encuentra en boca de todos. Tal y como se ha encargado de mostrar EDATV, no ha sido un año fácil para Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno lleva varios meses revolcándose entre polémicas y supuestos delitos.
Con sus pactos con independentistas y terroristas, la ley de amnistía, sus falsas promesas y mentiras se ha ganado el desprecio. Un sentimiento que comparten un gran número de españoles. Sin embargo, cuando se pensaba que no podía haber más, salió el caso de su mujer y de su hermano.
Debido al estrés que ha pasado el hombre, ha decidido desconectar y marcharse a un destino desconocido. Sin embargo, hay una persona que podría saber dónde se encuentra escondido. Una persona muy conocida en España: el propio Felipe VI, según El Confidencial Digital.

El año problemático de Sánchez
Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, se encuentra imputada por unos supuestos delitos de corrupción de negocios y tráfico de influencias. Esto hizo que la mujer tuviera que enfrentarse a varias citas con la justicia. Llamadas a declarar con el magistrado que estudia su caso, el juez Juan Carlos Peinado.
Debido a este caso, el propio presidente socialista tuvo que atender también las llamadas a declarar del magistrado. Sin embargo, como testigo, aunque no por ello menos alarmante.
Esta situación desató la ira de la pareja socialista, por lo que ambos presentaron una querella contra Peinado. En primer lugar, el mismo día de la declaración de Sánchez se dio a conocer la primera querella al juez, presentada por el propio Sánchez.
Se trataba de una querella por prevaricación. Más tarde, fue el turno de la mujer, que presentó otra querella por una supuesta revelación de secretos y prevaricación.









