El Consejo de Ministros ha oficializado este martes el nombramiento de Álvaro Albacete como nuevo embajador de España en Venezuela, en reemplazo de Ramón Santos.
La designación llega en un contexto marcado por la inminente expiración del mandato de Nicolás Maduro y la postura del Gobierno español. Todo ello frente a Edmundo González, presidente electo de Venezuela aún no reconocido por España.
Álvaro Albacete es un veterano diplomático estrechamente vinculado a la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero en el poder.
Entre 2004 y 2011, desempeñó roles clave como asesor parlamentario y director adjunto del gabinete del ministro de Asuntos Exteriores. Participó en hitos como el caso Navantia y los primeros acuerdos energéticos entre España y el régimen de Hugo Chávez.
Más recientemente, Albacete ha ocupado puestos estratégicos como jefe de gabinete del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y asesor diplomático del presidente Pedro Sánchez.
Además, fue secretario general adjunto de la Unión por el Mediterráneo y desempeñó roles destacados en organizaciones internacionales.
Este bagaje lo convierte en una figura experimentada, aunque también asociada a la controvertida influencia de Zapatero en la política exterior hacia Venezuela.

Un relevo con trasfondo político
Desde el Gobierno, justifican la sustitución de Ramón Santos, quien se aproxima a la jubilación, como un movimiento natural.
No obstante, el momento elegido y el perfil del nuevo embajador han generado suspicacias. Albacete asume el cargo en un momento delicado, con la fecha del 10 de enero marcando un posible punto de inflexión.








