El instructor del caso ha querido escuchar de primera mano a Moreno y a Celia Rodríguez Alonso. Esta última trabajadora de la Secretaría de Organización del PSOE, también citada como testigo.
En su providencia, el juez subraya la existencia de comunicaciones internas que podrían reflejar pagos en metálico a los dos investigados. Aunque sin correspondencia exacta en la documentación oficial del partido.
Moreno Pavón, con un sueldo anual de 254.000 euros al frente de Enusa, vuelve así a ser pieza clave. Todo en un asunto que amenaza con tensar aún más la vida interna del Partido Socialista.
El PP lo ha vuelto a citar para este 23 de octubre en la comisión de investigación del Senado, esta vez para que aclare su papel como exgerente. También su conocimiento sobre los movimientos financieros del partido.
El contexto no puede ser más delicado. Este mismo lunes, el Juzgado de Instrucción número 24 de Madrid ha abierto diligencias contra Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE. Lo hace por presuntas falsedades en su comparecencia en la misma comisión.
El testimonio de Mariano Moreno podría ser determinante. Su versión ante el Supremo podría confirmar o desmentir los indicios que apuntan a una posible financiación irregular dentro del PSOE. Si sus palabras cambian respecto a lo declarado en el Senado, el impacto político será inmediato.
Por ahora, Ferraz guarda silencio. Pero el 29 de octubre, todas las miradas estarán puestas en Mariano Moreno Pavón, el exgerente del PSOE.