David Sánchez Pérez-Castejón ha llegado este jueves a la Audiencia Provincial de Badajoz por una puerta trasera para evitar a la prensa en el arranque del juicio por su contratación en la Diputación de Badajoz.
El músico, conocido también como David Azagra, apareció poco antes de las diez de la mañana en un coche conducido por otra persona y accedió discretamente al edificio mientras la mayoría de medios esperaba en la entrada principal.
La Audiencia juzga a David Sánchez y a otros diez acusados, entre ellos el exdirigente socialista extremeño Miguel Ángel Gallardo, por presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias relacionados con la creación de una plaza pública en 2017.
Una plaza bajo sospecha
Las acusaciones sostienen que el puesto en la Diputación fue creado específicamente para el hermano del presidente del Gobierno cuando ni siquiera residía en Extremadura y vivía en aquel momento en San Petersburgo.
Por estos hechos solicitan penas de hasta tres años de prisión, inhabilitación y la devolución de los salarios cobrados durante su etapa en la institución provincial.
Durante el juicio declararán más de 40 testigos. Entre ellos figura una candidata que aseguró ante la jueza que el proceso estaba decidido antes incluso de realizar las entrevistas.
Un nuevo problema para el entorno de Sánchez
El inicio del juicio llega además en una semana especialmente complicada para el PSOE y para el entorno de Pedro Sánchez, marcada por las investigaciones judiciales y el operativo de la UCO en Ferraz.
Aunque el procedimiento afecta directamente a su hermano y no al Ejecutivo, las imágenes de David Sánchez entrando por una puerta secundaria de la Audiencia vuelven a situar el foco mediático sobre el entorno familiar del presidente.
Las dos primeras sesiones estarán dedicadas a cuestiones previas, por lo que todavía no se esperan declaraciones de los acusados.