El PSOE volverá a intentar reducir la tasa máxima de alcoholemia al volante cuando termine el verano. El Grupo Socialista negocia ya con otras formaciones parlamentarias una nueva fórmula para sacar adelante una medida que se ha convertido en una de las prioridades del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Según publica El País, Interior pretende situar el límite general en 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre y 0,1 gramos por litro de aire espirado. Actualmente, el máximo permitido se encuentra en 0,5 gramos por litro de sangre y 0,25 en aire espirado.
La nueva tasa supondría, en la práctica, acercarse al alcohol cero al volante. La DGT descarta fijar literalmente un 0,0 porque determinados medicamentos o alimentos preparados con bebidas alcohólicas pueden generar pequeñas concentraciones.
El PSOE insiste con su rebaja de la tasa de alcoholemia y volverá a llevarla al Congreso tras el verano
El PSOE vuelve a intentarlo tras fracasar en marzo
No es la primera vez que los socialistas buscan aprobar esta modificación. El Grupo Socialista presentó una iniciativa similar en septiembre de 2024, pero fue rechazada el pasado 18 de marzo en la Comisión de Interior del Congreso.
PP, Vox, ERC y UPN votaron entonces en contra. El Partido Popular sostuvo que el procedimiento empleado por el PSOE no era jurídicamente el adecuado y defendió que el cambio debía realizarse mediante una modificación del Reglamento General de Circulación o a través de un proyecto de ley del Gobierno.
Vox consideró la medida "desproporcionada" y criticó un posible "fin recaudatorio", mientras ERC reclamó diferentes actuaciones relacionadas con las carreteras, los examinadores y los centros de la DGT en Cataluña.
El PSOE insiste con su rebaja de la tasa de alcoholemia y volverá a llevarla al Congreso tras el verano
Marlaska quiere aprobarla antes de que acabe la legislatura
Grande-Marlaska ha defendido reiteradamente que la reducción es "urgente" y considera que permitirá disminuir la siniestralidad. La intención inicial de Interior era que entrara en vigor antes de este verano, aunque la falta de apoyos parlamentarios frustró esos planes.
Fuentes de la DGT reconocen que el actual escenario político puede dificultar alcanzar el consenso necesario. Pese a ello, Tráfico está colaborando con el Grupo Socialista para elaborar un nuevo texto que pueda conseguir suficientes votos en el Congreso.
El director general de Tráfico, Pere Navarro, sostiene que el alcohol y las drogas están presentes en el 28% de los siniestros viales. Ahora, el PSOE volverá a abrir el debate después del verano e intentará sacar adelante una rebaja que ya fue tumbada hace apenas cinco meses.