El PSOE ha vuelto a sufrir un importante retroceso en Andalucía tras las elecciones autonómicas celebradas este 17 de mayo. Con el escrutinio superando el 96%, la candidatura encabezada por María Jesús Montero obtiene 28 escaños, situándose por debajo de los resultados registrados por el partido en los anteriores comicios andaluces.
La formación socialista pierde fuerza en una comunidad históricamente clave para el PSOE y consolida una tendencia descendente que preocupa dentro de la estructura del partido. El resultado supone además uno de los peores registros obtenidos por los socialistas andaluces desde el inicio de la autonomía.
El PSOE queda muy lejos del Partido Popular de Juanma Moreno, que vuelve a imponerse con claridad en Andalucía y amplía la distancia respecto a los socialistas. La diferencia entre ambas formaciones refleja el desgaste electoral que atraviesa el partido tras varias derrotas en distintos territorios durante los últimos años.

La candidatura liderada por María Jesús Montero no logra mejorar las expectativas marcadas durante la campaña electoral y pierde dos diputados respecto a los anteriores comicios. El resultado incrementa además las dudas internas sobre la estrategia política seguida por el PSOE en Andalucía y a nivel nacional.








