Aluvión de pruebas presentadas por Aldama. Resulta que Torres si estuvo en Madrid, pero no en el piso. Lo mismo decían de Aldama en Ferraz y de la no comunicación de este con varios ministros. La cosa se pone fea para el gobierno que seguirá persiguiendo a la prensa libre.
Aldama tira de la manta y la estrategia socialista es seguir su ofensiva mediática, intentando desprestigiar a los medios libres que denuncian las corruptelas de Sánchez, su gobierno y su familia. Pretenden tapar la luna con un dedo, y ganar tiempo para sacar una ley antibulos.