La Mezquita del Este de Londres ha prohibido a mujeres y niñas mayores de 12 años participar en una carrera benéfica 'inclusiva'. Este tipo de decisiones, amparadas por el silencio de las autoridades, muestran cómo se está cediendo terreno a religiones incompatibles a los valores occidentales. Este buenismo está acabando con la libertad y la igualdad de occidente.
El Ayuntamiento de Tower Hamlets, dirigido por un político que ya fue expulsado por fraude, apoya este evento que discrimina a las mujeres. Es muy grave que las instituciones respalden algo que va contra la ley británica. La falta de firmeza ante estos abusos muestra que el buenismo ha reemplazado al sentido común y al respeto por la ley.
Mientras tanto, la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos solo dice que 'evaluará' el caso, como si fuera un trámite sin importancia. No hacer nada ante una violación tan evidente de la igualdad demuestra una doble cara. Se castiga a quien critica el islamismo, pero se permite la discriminación cuando viene de ese mismo lado.
Los organizadores intentan justificar la exclusión diciendo que hay carreras solo para mujeres, lo cual es un argumento ridículo. Si realmente les importara la igualdad, no prohibirían correr a mujeres ni a chicas jóvenes. Estas excusas solo esconden la imposición de culturas que no encajan con la libertad y con occidente.








