El contrato de Silvia Intxaurrondo con RTVE ha desatado una tormenta de críticas, tanto por su naturaleza como por las implicaciones éticas y fiscales. Firmado en agosto de 2023, el contrato de la periodista, quien asumió el rol de copresentadora y codirectora de La Hora de La 1, ha generado gran controversia.
Según a la falta de transparencia y a las condiciones especiales otorgadas a Sukun Comunicación, S.L. a través de la cual Intxaurrondo percibe su salario.
Una de las mayores preocupaciones radica en la cláusula de confidencialidad que impide a RTVE hacer público el contrato hasta 2026, incluso si se solicita a través del portal de Transparencia. Esta disposición ha suscitado críticas por parte de sectores políticos, como Vox, que han exigido explicaciones a la Corporación Pública.

La presidenta interina de RTVE, Concepción Cascajosa, se ha visto obligada a responder preguntas en el Congreso. Aunque las respuestas proporcionadas no han calmado la indignación.
El contrato en sí, valorado en un máximo de 537.514 euros, con la posibilidad de añadir 10.000 euros más por participación en emisiones especiales, ha levantado suspicacias por varios motivos. Según publican varios medios, la duración del acuerdo de dos años es inusual para los estándares de RTVE.
Sukun Comunicación
Segundo, porque Sukun Comunicación, la empresa creada para gestionar los ingresos de Intxaurrondo, se constituyó apenas dos semanas antes de la firma del contrato. Lo que ha levantado sospechas de que la estructura empresarial podría estar diseñada para obtener ventajas fiscales.
El impuesto de sociedades en España permite a las empresas que no generen beneficios en un año compensar esas pérdidas en ejercicios futuros. Al haber sido creada en julio de 2023, Sukun Comunicación no reflejará un año completo de ingresos hasta 2024. Momento en el que se podrá ver el impacto fiscal total del contrato de Intxaurrondo.







