La gestión de la crisis migratoria en Ceuta sigue generando discrepancias entre el Gobierno central y el Ejecutivo de la ciudad autónoma. Su presidente, Juan Jesús Vivas, sostiene que la respuesta desplegada hasta ahora no dispone de los recursos necesarios para afrontar la situación y considera que esa insuficiencia se refleja en la falta de un recuento preciso de las personas que permanecen en territorio ceutí.
En una entrevista concedida a TVE y recogida por Europa Press, Vivas afirmó que, según sus cálculos, alrededor de 6.000 inmigrantes continuarían en la ciudad varios días después de la entrada masiva registrada en la frontera con Marruecos. El dirigente ceutí señaló que la ausencia de una cifra definitiva dificulta la gestión de la crisis y evidenciaría, a su juicio, carencias en los dispositivos desplegados.
Vivas afirmó que, según sus cálculos, alrededor de 6.000 inmigrantes continuarían en la ciudad
El presidente autonómico también puso el foco en la situación de los menores extranjeros no acompañados. Explicó que los recursos de acogida han experimentado un fuerte incremento de ocupación tras la llegada masiva de personas y advirtió de que los centros especializados operan muy por encima de la capacidad para la que fueron diseñados.
Durante la entrevista, Vivas contrastó sus estimaciones con las cifras difundidas por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien había informado de un número inferior de personas aún presentes en Ceuta y de decenas de miles de retornos a Marruecos. El presidente de la ciudad insistió en que el volumen inicial de entradas fue superior al comunicado por el Ejecutivo.
Otro de los asuntos abordados fue la actuación de las autoridades marroquíes. Vivas expresó dudas sobre el grado de colaboración prestado por el país vecino durante la crisis y cuestionó que una movilización de tal magnitud pudiera desarrollarse sin que las instituciones marroquíes tuvieran conocimiento de lo que estaba ocurriendo. También se mostró escéptico ante la explicación de que el episodio respondiera únicamente a la actuación de mafias o a convocatorias difundidas en redes sociales.