Sánchez pone en marcha su máquina del fango. Todo aquel que le apoyo en este nuevo proyecto, es cómplice de la corrupción socialista y de los negocietes de su hermano y su mujer. Todo encaminado a tapar las corruptelas familiares. En eso consiste su proyecto de regeneración.
Sánchez llama regeneración democrática a tapar los negocios de su familia. Pretende cerrar los medios que se atrevan a desvelar las corruptelas del PSOE y todo su entramado mediático. Si alguien está poniendo en peligro la libertad y la democracia de este país, ese es Sánchez.
Hoy la ofensa religiosa y los insultos a los símbolos de la nación, dejarán de ser delito. Sólo se mantiene como delito hablar de los negocios de la familia Sánchez y de la corrupción del PSOE y sus secuaces. Un código penal que ensalza a delincuentes, y lo llaman regeneración.







